pasó hace días, meses,
y se desintegró impiadoso mi destino.
en ese mismo parpadear mi fe capituló
absorta y sin rumbo.
la esperanza, mi esperanza
renegó y partió también a la deriva.
y así quedamos en la desnudez
de un laberinto indefinido
la ELA y yo,
sin mirarnos,
buscando saber
que nombre le ponemos
a lo que sigue.
(ric mendoza)